Claves TOP para pasar una FELIZ NAVIDAD

POR Isabel Aznar de Lamo
23/12/2021

 

Cuando vivimos un desapego de algo que nos gusta mucho y nos produce bienestar,

el desgarro que se produce es muy intenso.

El dolor se repite durante mucho tiempo y para volver a sentirnos bien,

tenemos que sanar el dolor.

 

Muchas veces, este mismo dolor, tiene que ver con el ego y el control de las personas. Seguramente te habrás dado cuenta alguna vez, que cuando quieres retener a alguien en tu vida, resulta que esa persona te evita.

 

 

El sentimiento de rechazo es un de los sentimientos más dolorosos que hay, el dolor te hace actúan por detrás de su espalda, pensando que la persona dolida es más inteligente, aunque en el fondo, sepan que no está bien.

 

A veces, las personas que más buenas parecen, en el fondo, dejan mucho que desear cuando te das cuenta que están intentando manipular a la otra persona.  

 

 

Lo mejor que puede hacer uno mismo,

es pedir lo menos posible y no esperar nada de nadie.

 

Los pensamientos de escasez son los que te llevan a creer que tu no puedes ser o tener lo que quieres y desconfías de los demás.  

 

Estos pensamientos, crean una vibración energética y por ella atraes a tu vida situaciones de escasez y pobreza.

 

Para eliminar esta sensación, es importante que reprogrames tu mente y dejes de pensar en escasez, porque eso solo te creará pobreza.

 

Desde que nacemos, la sociedad nos enseña a pensar de esta manera, nos enseña a fingir quienes no somos y a creer que somos escasos. Te hace creer que no eres nadie si no tienes lo que tu entorno decide que debes tener y te menosprecian si no cumples lo que ellos esperan de ti.

 

Cuando rompes el bloqueo mental y decides empezar a tener una mentalidad de progreso y amor, es cuando aprendes a ver la vida de otra manera totalmente diferente.

 

En las épocas de Navidad, se suele experimentar mucho estos síntomas tan dolorosos.

 

Efectivamente, amamos a nuestra familia, aunque muchas veces recordemos que tenemos dolor reprimido.

Cuando nos juntamos con las personas que nos han hecho tanto daño, creemos que habremos olvidado el rencor que tenemos dentro. Muchas veces, no es así.

 

Muchas veces, el dolor al que nos sometemos, es un verdadero desafío. Cuando decidimos juntarnos con personas que han vivido situaciones violentas o, que les hayan hecho sentirse incómodos aunque no haya habido ningún tipo de amenaza, puede ser un autentico reto volver a ver a la persona con la que tuvo el conflicto.

 

 

Intentamos guardar las apariencias para que terceros no sofran o, no se vean sometidos a una situación tan incómoda. Pero muchas veces, la distancia es el mejor antídoto.

 

  • Quizás si estás leyendo este artículo, seas de las personas que has vivido una situación incómoda con tu familia y no te apetece nada pasar una “Feliz Navidad con ellos”.

 

  • Quizás eres de las personas que estás recuperándote de un duelo y has curado tu parte más dolorosa mediante sanaciones o, mediante la ayuda de alguna persona especializada.

 

  • Quizás eres de las personas que has decidido pasar una feliz Navidad con tu mascota, porque has decidido dejar de aguantar a tu familia.

 

Estés en la posición que estés, cualquier tipo de argumento que te haya llevado a tomar esta decisión, si tu lo has decidido que fuera de esa manera, tus motivos tendrás.

 

Normalmente, tomamos decisiones pensando en los demás, solemos pensar en que harían si tu decidieras hacer lo contrario de lo que siempre se hace y resulta que muchas veces, resulta que cedes y haces lo que esperan de ti.

 

 

Una verdadera sanación sucede cuando dejas de echar en cara los trapos sucios y el rencor que tienes dentro y lo sustituyes por entendimiento.

 

Cuando las personas que te han herido pasan a estar en otro plano, no de tu vida, sino en el plano que a ellos les acontece, es cuando ves la situación desde otra perspectiva. Sabes que pasó pero el recuerdo esta en un sitio olvidado de tu mente, que ya no te hace reaccionar desde el odio y desde el rencor.

 

En ese momento, es cuando tu empiezas a mirar desde el cariño y desde el amor. Una vez conseguido esto, es cuando empiezas a vivir en armonía y a ser tu misma.

 

Esto no quiere decir que tengas que aguantar si no quieres. Estamos hablando de perdonar. Muchas veces, la sanación acaba en distanciamiento.

 

Cuando la vida de dos personas se separa y se repara, es cuando se ha sanado el Karma.

El Karma es la experiencia que no se sano en el pasado de otras vidas y vienes a vivir a esta vida, para sanarlo. Durante esta existencia, sanas muchas partes de ti, entre ellas alejarte de las personas que ya no van a formar parte de tu evolución.

 

Muchas veces, también sucede porque la experiencia fue muy buena y aun así, volvéis a vivir para sanar la parte que quedó vacía o sin experimentar.

 

La Navidad, nos hace recordar momentos muy bonitos, pero también nos hace revivir momentos que no tan hermosos.

Si quieres pasar una Feliz Navidad, lo primero que tienes que hacer es sanar tu corazón. Para ello, tienes que valorar pequeños detalles que te hacen recordar todo lo que no te hace sentir bien para eliminarlos.

 

 

Una forma fácil, es manteniéndote concentrada en el pensamiento negativo en si, de esta manera, puedes sentir el dolor que te produjo. Muchas veces, tendrás la necesidad de llorar. El dolor se hará presente durante unos minutos y después la sensación habrá desaparecido.

 

  • A partir de ese momento, empezarás a ver los pequeños detalles más positivos y con el tiempo, a penas darás importancia a todo lo que te dolió.

 

  • Otro detalle que también es muy importante es habla con las personas a las que quieres y demuéstraselo. Puede ser con un regalo o, bien, puede ser con abrazo. Pero te hará sentir mejor.

 

  • Pide perdón si lo crees necesario. Pedir perdón es difícil porque entra en juego nuestro ego y nos obliga a no ceder salvo por nosotros mismos. El ego es necesario para vivir en este planeta. Representa la parte material, quien “yo soy”. Pero esta el ego malo y el ego bueno. El ego malo te mantiene separado, por el rencor mientras que el ego bueno, te anima a compartir con los demás lo mejor que tienes. Si aprendes a diferenciarlos, te prometo que entenderás muchas partes que antes no entendías.

 

  • Da las gracias a las pequeñas cosas, a las cosas grandes, incluso, agradece la mala experiencia que tuviste. Gracias a ella, tu estás en otro lugar.

 

  • Permítete celebrar la Navidad con antojos especiales. Regálate algo que te lo mereces, de verdad que si.

 

  • No pierdas la alegría y ten fe. Aunque las cosas no sean como tu quieres, ten fe en que todo mejora. La verdad es que mejora cuando tu decides mejorar. Cuando tu te das la oportunidad de ser tu misma y de compartirte con los demás, sin sentirte juzgada. Cuando dejas de sentirte juzgada, empiezas a brillar en tu propia estrella y eres tu misma. Creas acciones que son desde el amor y desde el cariño y quieres compartir sin esperar. Quieres ayudar a los demás.

 

Pero para llegar a ese punto, tienes que vibrar en amor. Cuando vibras en amor, es cuando pones a tu ego bueno al servicio de los demás.

 

En este momento quieres compartir lo mejor con las personas a las que verdaderamente amas.

 

 

A partir de ahí tu vida empieza a llenarse de amor y de abundancia y gracias a ello, tu empiezas a ser tu mejor versión.

 

Por eso la Navidad es un momento clave en tu vida para vivir este proceso. Todavía estás a tiempo de cambiar todo lo que deseas, si quieres hacerlo, te invito a sigas estos pasos.

 

Puedes escribir una carta a ti misma, pidiéndote perdón.

 

También puedes escribir una segunda carta escribiendo una carta a la persona que te hizo tanto daño. Cuéntala como te hizo sentir y cuando acabes, puedes  romperla.

 

Finalmente, puedes escribir una carta agradeciendo lo que aprendiste de la experiencia y lo afortunada que eres ahora.

 

 

¡Ojo! Aunque te parezca impresionante, muchas veces, la vida nos regala experiencias que no nos gustan para que tomemos decisiones que llevamos tiempo pensando.

 

Si eres de las personas que quieres profundizar mucho más y quieres aprender a perdonar, te invito a visitar este enlace.

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